
hay un sendero de regreso.
pero comiste con premura
las migajas que dejé
para el no olvido.
ahora me luzco
en la casa de oblea
y chocolate cardíaco.
hansel lame mis ojivas
tres o cuatro veces
por noche menguante.
gretel retuerce en el patio
un par de insomnios
y sufre de alexitimias.
sentada en el zaguán
tomo un frapuccino
e imagino lo estreñido
que estarás
de tanto pan robado
que engulliste.






