martes, 30 de diciembre de 2008

Agua

de los médanos que me regala un magistral desconocido
para que aterrice la criba de mi sombra.

del mar y mi amniótica persistencia en la señal
que detuvo el roce de nueve esperas.

del talismán de mármol que me cruza los pezones.

de tu cuerpo extinto en la grieta de una foto.

del decreciente óvalo de mis dedos

y
del dolor por tanta agua derramada
en el vano de una playa
donde se espumaron los héroes
que fuimos.

3 comentarios:

víctor vergara dijo...

Precioso.

Tus poemas son cosntrucciones que las siento como si vinieran de continuaciones de discursos anteriores. De esta forma, no irrumpes de pronto en la habitación sino que da la sensación de haber estado conversando contigo anteriormente y que suavemente se reanuda de nuevo la conversación.

Me gustan esas formas delicadas de aperecer Y desaparecer.

Bibiana Poveda dijo...

Sabés que dijiste algo muy cierto para mí... es que escribo como continuación, esa es, al menos la sensación... me encantaría saber la continuación... de qué??????
jajajajaja!
Graciasssssssssssssssss

víctor vergara dijo...

continuación de qué ?????.... :))
pues hay todo un año para averiguarlo, jajaja
¿Vidas anteriores, karma,....? :)
Ummmmm... cualquiera sabe!

Mis saludosssssssss, Bibi. Feliz año :)