miércoles, 24 de diciembre de 2008

Pájaro ciego

ha deshecho el reparo de las rejas
con su ala de espanto.
sobre la almohada mueve la oscuridad
y pica el beso que supura mi sueño.
el latido de niña que envía
una carta posdatada hacia la indiferencia
acumula en su pecho al remitente.
las plumas rotas me secan los tobillos:
un charco de trinos moribundos
retiene el sobrevuelo ínfimo de lo que pude.

aquí, ya entre las manos
me dibuja, en morado, un descanso de barro.
palpo su inconsistencia, su última oquedad
se torna pasajera del escape.

y la vulva de furia, de tormenta, de miedo
lo aplasta en algún libro
lo entierra entre los pétalos
que fueran bendición
de aquella historiadora del menoscabo.

un pájaro ciego
ha deshecho el reparo:
yo lo llamaba
–alma-

y cien volando.

4 comentarios:

víctor vergara dijo...

Este poema también me gusta. Te iba a destacar algo, pero me cuesta trabajo porque son bastantes cosas las que me gustan. Pero espera :)

-sobre la almohada mueve la oscuridad
y pica el beso que supura mi sueño.

me gusta la utilización de -supura- como algo enfermo.

-las plumas rotas me secan los tobillos:

esta imagen es muy misteriosa y sensual a la vez que de gran delicadeza.

-me dibuja, en morado, un descanso de barro

imagen dislocadora.

-y la vulva de furia, de tormenta, de miedo
lo aplasta en algún libro
lo entierra entre los pétalos

imagen fuerte y valiente. Me gusta que te atrevieses con -vulva- ¿de furia! :))

-un pájaro ciego
yo lo llamaba
–alma-

Estos tres versos son por si mismos un poema impresionante. Son esos aciertos aislados que intuitivamente me ocurren ocasionalmente. Tiene gran magnetísmo, como diría un amigo mío.

Este blog está recien creado ¿no?

Pues espero que empieces a alimentarlo pronto por el bien de los que queremos seguirte, jaja
Estamos hambriento de tu poesía.

Un abrazo. FELIZ, FELIZ AÑO.
víctor

Bibiana Poveda dijo...

Víctor... de verdad que pocas personas le aciertan (y no lo digo por el halago) sino por el sentido.
No tengo más que agradecerte tu visita que me da mucha alegría, y a la vez, fuerza como para seguir.
Un abrazo, y también para vos, feliz feliz año hasta esa Sevilla maravillosa que tengo el gusto de conocer.

Eugenio dijo...

Bibibi...

Perdón creo que se me fueron las dos últimas letras, pero a mi me gusta pronunciarte de esa forma.

Me he quedado pensando un ratito, en la noche, en el amanecer que todo ilumina, en el pájaro ciego. Y me he quedado ciego y amargado...

Este es mi pájaro ciego, el alma que brota en todo sentido, en el libro, en las cartas, en el sueño y quizá en el mismo instante en que todo es realidad y todo se acaba -yo le llamo muerte, liberadora de almas-.

Bello poema mi querida amiga, con tu inigualable estilo.

Un beso

Eugenio

Bibiana Poveda dijo...

Euge, le podés llamar como quieras. Ya sabés que yo pienso que cuando uno pone un poema, más allá de lo que quiso gransmitir, tan personal, pasa a formar parte del mundo "del otro", y el otro lo recibe en su imaginario particular y único.
Muchísimas gracias, amigo, siempre atento a mis textos y a mi vida.
Abrazoooooooooooooooooooo!